Los minerales y la sal

El organismo humano no puede sintetizar minerales. Por eso, debemos insistir sobre una alimentación variada, que aporte las cantidades requeridas por el organismo.  En distinto porcentaje, los minerales están presentes en los alimentos que consumimos habitualmente, y son indispensables para una buena salud. Presentes en la sangre, en los tejidos, en los órganos y en los líquidos corporales, participan en diversos procesos enzimáticos.

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Según la necesidad cotidiana del cuerpo, se subdividen en tres grandes categorías:

Macrominerales

El aporte diario de macrominerales es de 100 mg. Los macrominerales son:

calcio – leche y lácteos, salmon, tofu, soja, brécol, legumbres

fósforo –  carne, pescado, aves, huevos, leche, cereales, mantequilla de cacahuete, maíz, semillas de girasol

sodio – sal, salsa de soja, aceitunas, carne

potasio – boniato, alubias, dátiles, yogur, tomates, pasas, aguacate

cloro – sal, aceitunas, tomates, lechuga, algas

magnesio – frutos secos, semillas, legumbres, verduras, algas

azufre – carne, pescado, cebolla, col, coliflor, ajo, espárragos

Microminerales

El aporte diario de microminerales oscila entre menos de 1 mg y hasta 100 mg al día. Los microminerales son:

hierro – carne de ternera, pescado, aves, crustáceos, yema de huevos, cereales, espinacas, alubias, tofu

cobre – legumbres, frutos secos, semillas,

zinc – semillas de calabaza, semillas de sésamo, carne, anacardos

manganeso – semillas de calabaza, lino, girasol, tofu, verduras, cacao en polvo

yodo – algas, pan, lácteos, sal

molibdeno – legumbres, cereales, verduras, leche

selenio – carne, algas, semillas de girasol, crustáceos, setas, huevos

flúor – leche, yogur, manzanas, zanahorias, boniato, brécol, apio

bromo – fresas, manzanas, uvas, zanahorias

cromo – levadura nutricional, queso, nueces

cobalto – crustáceos, carne, leche, huevos

silicio – cereales integrales, pepinos, pasas, manzanas

boro – aguacate, frutos secos, peras, brécol, uva, cebolla

Oligoelementos

Oligoelementos son los que el cuerpo menos necesita, bastan unos microgramos diarios. Los oligoelementos son: arsénico, estaño, níquel, germanio, vanadio, tungsteno y plomo.

salt

La sal de mesa se obtiene mediante una serie de lavados industriales donde se eliminan minerales y metales que se consideran “nocivos”. Lo mejor sería sustituir la sal común por la sal marina integral que aporta al organismo la cantidad necesaria de oligoelementos, útiles para una multitud de procesos vitales.

Sin embargo, un uso excesivo puede causar hipertensión arterial que, además de volver más rigidas la arterias, provoca una fuerte retención de líquidos con consecuencias peligrosas para lor riñones, el sistema circulatorio y cardiaco.

El consumo medio cotidiano no debería superar los 5 g, considerando no solo la sal con la que aderezamos nuestros platos, sino también la que viene añadida en los preparados industriales. Redescubramos al sabor natural de los alimentos, olvidando de vez en cuando la necesidad de modificarlos añadiendo sal.

Un libro que me ayudó escribir este artículo y que recomiendo altamente es “Cocina vegetariana- sabor de nuestra tierra..

 

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