Las grasas buenas y las grasas malas

Llamadas también lípidos, el 70% son de origen vegetal (aceitunas, maíz, soja, cacahuetes y otras semillas) y el resto de 30%, de origen animal (mantequilla, leche, queso, carnes, hígado de pescado, huevos). Según el punto de fusión, las más de 600 fuentes naturales de lípidos se reparten en aceites, grasas y tipos de mantequilla.

good fats

Las grasas se subdividen en saturadas (sobre todo de origen animal) y en mono y poliinsaturadas (de origen vegetal). El exceso de lípidos saturados en la sangre determina un aumento del colesterol, mientras que los lípidos poliinsaturados lo contrarrestan.

Los únicos ácidos grasos que el organismo es incapaz de sintetizar pos si mismo y por lo tanto, deben introducirse en la dieta son conocidos como ácido linoleico (arquetipo de los omega 6) y ácido alfa-linoleico (arquetipo de los omega 3). Aparte de estos, el cuerpo puede producir por si mismo otros ácidos grasos, pertenecientes a la serie omega 6 si omega 3. Los pescados ricos en omega 3 son aquellos que tienen carnes grasas y viven en aguas frías, como la caballas, la anchoa o el salmón. Los omega 6 se encuentran en los aceites vegetales en crudo, verduras, legumbres y cereales.

La mayoría de las grasas que se encuentran en los alimentos procesados son hidrogenadas. Los aceites de origen vegetal, de semillas y los aceites de oliva no vírgenes se extraen utilizando disolventes químicos, que luego son eliminados por distilación. Después, se tratan con sustancias alcalinas para reducir su acidez, hasta conseguir que los valores químicos sean aceptables para el cuerpo humano. Además, para hacer los ácidos más estables se recurre a la hidrogenación. Todos estos procesos determinan que se forme un porcentaje variable (un 5% de media) de ácidos grasos de tipo trans, cuya ingesta disminuya la relación entre colesterol “bueno” (HDL) y colesterol ”malo” (LDL).

bad fats

Concluyendo, su consumo puede  provocar la aparición de enfermedades cardiovasculares. Paradójicamente, en menos dañina la ingesta de grasas saturadas. Por lo tanto, es recomendable suprimir los productos de repostería, los congelados y los productos liofilizados industriales.

Para el organismo, las grasas son una fuente de energía, porque envuelven y protegen lor órganos internos, contribuyen a mantener una adecuada temperatura corporal y permiten la absorción de las vitaminas liposolubles.

Un libro que me ayudó escribir este artículo y que recomiendo altamente es “Cocina vegetariana- sabor de nuestra tierra.

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